Etiquetas para vinos calurosos

Una etiqueta que monitorea la temperatura en la cual es almacenado o consumido un vino se ha puesto de moda en Estados Unidos. Fabricadas por PakSens Inc., de Boise, Idaho, y en el mercado desde hace dos años, los monitores de temperatura han sido usados principalmente por la industria de los alimentos, pero últimamente han hallado un mercado en la distribución de vinos.

Del tamaño de una bolsita de azúcar, la etiqueta puede ser programada para un rango de temperaturas y colocada directamente en el producto o su envase. Con una lucecita verde el dispositivo alerta si el producto se mantiene dentro de las especificaciones, o amarilla si no es así.

La información puede descargarse con un lector portátil en una computadora. Si hay problemas, los datos indican dónde ocurrió, lo que sirve para deslindar responsabilidades. El control de la temperatura es decisivo para el vino, pues si bien el calor puede acelerar el añejamiento, reduce el sabor y puede alterarse el gusto.

A beber TEQUILA para el Guinness

Una curiosa forma de entrar en el Libro Guinness de los Récords fue impulsada por el Ayuntamiento de Tequila (oeste de México), el cual convocó a sus ciudadanos y turistas a beber tequila durante 15 minutos.

Aunque la descomunal bebedera realizada el 15 de septiembre se hizo según sus organizadores para «promover la cultura cívica y la convivencia familiar», todavía está por ver si lograron efectivamente implantar un récord de cantidad de tequila bebido en 15 minutos. Tequila es una localidad del Estado mexicano de Jalisco, conocida por prestarle su nombre al célebre licor y por ser uno de los pocos lugares donde está permitida su producción.

ESPAÑA exporta más vinos

La nación ibérica aumentó sus exportaciones de vino en el primer semestre de 2008, un 12,6% en términos de valor, hasta alcanzar los 933 millones de euros, y un 13% en volumen, hasta los 838 millones de litros.

Se trata, según la Federación Española del Vino, de buenas cifras de crecimiento, impulsadas principalmente por el fuerte aumento de las exportaciones de vinos a granel. Más preocupante resulta el estancamiento de las ventas al exterior de vinos con denominación de origen envasados, con crecimientos de apenas el 0,5% en valor y del 1,3% en volumen durante el primer semestre del año.

Los analistas indican que si bien las cifras globales de crecimiento de las exportaciones españolas de vino durante el primer semestre siguen mostrando fuertes crecimientos, su evolución mes a mes, desde el principio de año, apunta a una ralentización y, para algunos tipos de vino, una clara entrada en recesión.

Gulash gigante para 50 000 personas

En una celebración gigante se convirtió la décima edición del Festival del Gulash, tradicional estofado de carne, cebolla y pimentón rojo dulce (páprika) que desde las llanuras de Hungría ha conquistado el mundo entero.

El certamen, organizado desde 1999 por la Sociedad gastro-turística de Hungría y la municipalidad de Szolnok, a 100 kilómetros al sureste de Budapest, atrajo a más de 50 000 personas, quienes pudieran degustar durante tres días los gulash cocinados en unos 700 calderos tradicionales. El gulash (guylás, en húngaro) es una sopa tradicional que se suele preparar con carne de res, cordero o cerdo y va acompañada de zanahorias, patatas y judías blancas.

Existen varias teorías sobre el origen de este plato, que parece llegó a Europa con los magiares que en el siglo IX se instalaron en las llanuras rodeadas por los Cárpatos. Este pueblo de caballeros almacenaba la carne seca de res bajo sus sillas de montar y después la cocinaba en agua, con condimentos.

Otros opinan que esa comida llegó al país mucho más tarde, con la ocupación turca en el siglo XVI, como un guiso preparado de carne, añadiéndole verduras, pasta y pimentón. De cualquier forma, el gulash es hoy una comida reconocida como típicamente húngara y se consume con aceptación en el mundo enetero.

Este año, la caldera más grande del festival tuvo capacidad para unos 2 000 litros del sopón, para cuya preparación se utilizaron 420 kilos de carne de res, 120 kilos de cebolla, 5 kilos de pimentón en polvo, 1 500 litros de agua y 60 kilos de judías blancas.